Hace un par de minutos sonó el despertador, Carajo ya son las 9- dije entre dormida-
La presión de los reportes de fin de mes me altera el cerebro, es en esos días cuando me estriño, cómo puras golosinas, tómo excesivas tazas de café por las mañanas y me dan unos dolores de cabeza que ni con dos píldoras se alivian, ¡ups! y no decir de las visitas del tío rojo, puta, está peor que la chingada, o sea pus’ que esta cabron, es decir, gacho, feo, horripilante, de la verg…. Perdón pero no puedo negar mis orígenes callejeros. ¡Ah! Y si le sumamos mi cumpleaños número 25, la cosa se pone espeluznante.
Cuando vi por primera vez ese letrero en la calle, me imagine dirigiendo la película, el letrero decía: “ratita te amare por siempre”, a mi mente vinieron miles de ideas, de las cuales ninguna haría realidad, recuerdo que cuando quise estudiar cine, mi hermana me dijo que era demasiado vieja para esas cosas y que mejor pensara en como pagaríamos el alquiler. Ese es otro de mis puntos importantes en la crisis de mis 25.
Como sea, les platicaba de cuando todo el trabajo se me juntaba y casi me comía las uñas cuando era el tiempo de la revisión. Precisamente aquel día de revisión era mi cumpleaños y como siempre había organizado un tremendo pachangon que nadie nunca iba olvidar.
Al cuarto para las 8 llamé a todos para confirmar, todos dijeron que si, todos me refiero al: conejo, a la meche, al cebollin, a la morris, al nacho, a la pepita, al toques, a la soni y al copetes, todos, por supuesto, con sus respectivos 10 invitados. Había conseguido una casa medio abandonada para la fiesta, tenía como 4 cuartitos, dos baños y… eso era lo importante. Al llegar ya estaba el tipo del sonido esperando. Abrimos la puerta y la casa estaba bien, olía raro, pero no era nada que mi equipo de pachangueros no pudiera arreglar.
Cuando comencé pedir trabajo, también comencé a salir con hombres que habían terminado una carrera y que trabajaban y eran lo bastante responsables como para compromisos mayores, varios me propusieron casarme y a esos varios les dije que no. Pensaba que a mi edad me faltaban muchas cosas por vivir sola y que eso del matrimonio no estaba en mis planes. Al meditarlo unas horas después de haber cumplido 25, me di cuenta de algo; deje pasar mucho tiempo haciendo nada, ese tiempo hubiera estado bueno para hacer lo que quería hacer antes de casarme. Mi punto es el siguiente: si no hago ahora lo que me proponen, terminaré por quedarme esperando algo que tal vez o muy probablemente, nunca llegue.
A las 9:45, la gente comenzaba a llegar, la Morris ya había hecho las piñas y el copetes llegaba de ir por el barril de cheve. Todo parecía indicar que todo saldría bien. La música estaba re chévere, faltaban por llegar uno invitados, eran las 11 :15 y el ambiente estaba rico. Cuando el reloj marcaba las 1:00am ya había gente tirada, todos los cuartos estaban ocupados y el cebollin ya estaba cantando (signo de la peda entrada en su cerebro).
Mi cuerpo parece una salchicha; fácil de masticar debido a mi consistencia suave, pero presento altos índices de grasa. Mi actitud anti-deportista ha provocado una gran flacidez en mis brazos y piernas lo cual ha conducido a mi autoestima a bajar de nivel, he dejado de usar faldas y blusas sin manga. Nunca pensé que me pudiera fijar en esas cosas de la edad, creo que acabo de pasar por una de esas crisis de la edad y apenas tengo 25. Cuando quiero comprarme un par de levis entubados, y volver a usar mis tenis viejos, me pongo a pensar que tal vez me vea ridícula usando algo que las adolecentes usan, ya se me paso ese rollo- me digo y evito comprar esos pantalones y escojo unos normalitos, como pa mi edad. ¡Carajo como se nota mi depresión!
Recuerdo cuando fue la última vez que tuve relaciones sexuales, mmm… deja me acuerdo, vaya que ya tiene rato, estoy tan tensa…
Por: virY
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