ME

ME

viernes, 26 de noviembre de 2010

La bajada es por atrás

Siempre me he preguntado ¿Qué tranza con eso del amor? Desafortunadamente ningún hombre parece ser el correcto para mí. Me la he pasado tratando de ligarme a muchachos guapos (he tratado porque nunca lo he logrado), y los que me rete quieren, solo esperan, unos se cansan y me mandan a la chingada, otros siguen ahí.
He leído un par de cosas acerca del amor en revistas de ciencia, pero ninguna dice  lo que me pasa a mí. Pues les cuento para que se den una idea: resulta que me da miedo caer con un hombre que se parezca a mi padre. Nomas de ver a la pobre de mi mamá sufriendo porque su hombre no le salió como ella esperaba, ni me dan las ganas de casarme o de formar una familia. Verán, tengo casi 25 años, para muchos ya me estoy quedanda, para otros no, yo,  me siento bien, pero si me hace falta un querer. Mi madre siempre me decía: “hija, hay que mejorar la especie”, pero  a estas alturas del partido, ya me dice: “ya cásate,  aunque sea con uno que te quiera”. ¡Ja! ay las mamis,  que cosas dicen.
Bueno pero todo esto va porque quiero contarles las veces que me he imaginado encontrarme al amor de mi vida.

Mil y una formas de encontrarte al amor de tu vida.

Forma 756: estás en tu trabajo, escuela o algo que se le parezca, conoces a un tipo que es bien parecido, pero te cae gordo, sí,  solo por ser guapo y mamon. Resulta que un día te lo encuentras en un reven y comienzan una plática, pero antes tu primero dices: “ahí viene este wey”. Pasan… que serán, 10 min y te empieza a caer bien, intercambian teléfonos y tú te tienes que ir porque el carruaje se convierte en calabaza.
Al siguiente día no sabes si hablarle o no,  pero decides arriesgarte. Total que sí te responde  y comienzan una charla coqueta. Sales con él un par de veces y ya se aman. Resulto que también le gustan  los Cardigans y el sushi, y que también le gustan los perros y que no ronca. Se casan y luego se divorcian y pelean por la custodia de sus hijos.

* Ojo: dije el amor de tu vida, no pócima de por siempre felices.

Forma 204: en un camión. Vamos a suponer que tú vas de viaje y decidiste ir solo (a), o bueno porque nadie te quiso acompañar, total que vas de vacaciones a relajarte. Como vas sola tienes que sentarte con alguien que no conoces en el autobús, mientras rezas que no sea un hombre gordo que ronque o una viejita que te haga la plática todo el camino y no te deje dormir, alguien se sienta a tu lado, volteas de reojo pa’  ver  que te toco y oh!  Un chico guapísimo se sentó junto a ti.  Sus miradas se encuentran y sonríen armónicamente. Después de 2 hora de viaje, en autobús tiene problemas técnicos y hacen una parada de emergencia. Imagina que viajas de día y hace mucho calor, es entonces que la cosa hermosa que se sentó a tu lado  baja del autobús y regresa con dos sodas. – ten, es para ti- te dice dulce y amablemente. Te medio sonrojas pero dices, ahora es cuando. El camión es arreglado pero tú y aquel muñeco van teniendo una plática tan amena y agradable que te olvidas por completo de en donde estas o a dónde vas. Mientras el habla tu lo vez y solo te imaginas tu boda, la casa que van a comprar, el carro que te va a regalar en tu cumple. Ahhhhhh y luego su voz…. Mmmm su voz. No es hasta que le preguntas  cual es su rumbo y el te dice que va a su casa… a ver a su esposa y a sus hijos. Ups! La bajada es por atrás gracias.

Forma 1001: la efectiva. Bien, resulta que  no has tenido novio desde hace ya varios meses, entons, pus ya te urgen unos cariñitos. Ah, pero eso sí, no quieres cualquier cosa, ya buscas algo rico, algo que perdure. Lo primero que tienes que hacer es bañarte, después, peinarte, después mmm, poner un clasificado en el periódico que diga: Mujer soltera busca pareja, no le hace aunque nomas me quiera.

Forma  99: resulta que eres maestra de inglés y el es tu alumno. Desde el día que lo viste te pareció un galanazo, comienzas a verlo más seguido en las clases y coqueteas con él, después el regresa esos coqueteos y se convierte en un juego, no sé cómo tu consigues su teléfono  y el no se molesta, un día la locura se desborda y se dan unos besitos, resulta que quieren algo serio pero él vive y trabaja muy lejos de donde tu vives y trabajas, salen un par de veces, bueno, un par de horas, tu no lo conoces pero es agradable estar con él, el tampoco te conoce, tal vez sea mejor, un día le haces el amor y te despides con una nota con el siguiente contenido:
Si fuera por mí, 
te comería
 y te llevaría dentro de mí,
pero… ¿y cuando quiera ir al baño?




Por: Viridiana Fierro Ruiz

No hay comentarios:

Publicar un comentario